
Banjo-Kazooie fue desarollada por Rareware y lanzada por primera vez en 1998. Aunque es el primer juego de estos personajes, no fue, sin embargo, su primera aparición dentro de un videojuego dado que habían aparecido como personajes en el (también excelente) Diddy Kong Racing. En fin el punto de este juego es rescatar a la hermana de Banjo (Tootie) quien fue raptada por la malevola bruja Gruntilda con el fin de hacerse más bella. Debo decir, además, que Gruntilda fue uno de los últimos malos que costaban trabajo derrotar (no como ahora que son tan fáciles como cualquier enemigo cualquiera) lo que hacía el terminar el juego mucho más satisfactorio. Bueno, por más que me gustaría decirles todas las bondades del Banjo-Kazooie, me limitaré a dar sólo un esbozo del modo de juego.

El juego se divide en 9 niveles no lineares y un mapa especial que es como una antesala para la batalla final (parecido a Mario 64 en donde tienes que regresar a niveles anteriores luego de haber obtenido upgrades como las gorras especiales) en donde el punto es collecionar unas piezas de rompecabezas que te ayudad a desbloquear otros niveles y notas musicales que desbloquean otras áreas del mapa. Además, al igual que en la franquicia de Zelda uno puede conseguir más vidas encontrando pedazos de “panales de abejas”. A lo largo de su aventura, Banjo y Kazooie cuentan con dos aliados excelentes: el topo Bottles quien les enseña nuevos movimientos (como volar y escalar pendientes empinadas), Mumbo Jumbo, un chamán que fue el maestro de Gruntilda que usa magia para convertirte en animales diferetes que te ayudan a terminar los diferentes niveles y, finalmente, Brentilda, la hermana buena de Gruntilda.

En cada nivel hay 10 Jiggies que se tienen que encontrar. Nueve de ellas se consiguen explorando el nivel o completando desafíos (no tan diferente a como se conseguían estrellas en el Mario 64). La décima, sin embargo, sólo se podía conseguir si lograbas recolectar a los 5 Jinjos del nivel. Los Jinjos (una especie de criatura extraña que viene en muchos colores) eran útiles no sólo porque te daban las valiosas Jiggies, sino porque te ayudaban a derrotar a Gruntilda en el enfrentamiento final (una vez traté de hacerlo sin Jinjos y la cosa era prácticamente imposible). En total hay 100 Jiggies (90 en los niveles normales y 10 en la guarida de Gruntilda), 900 notas musicales (100 por cada nivel) y 115 Mumbo Tokens que sirven para que el buen Mumbo Jumbo te transforme en animal en cada uno de los niveles. Al final del juego, si todo sale bien, entierras a Gruntilda bajo una roca de varias toneladas y toman unas merecidas vacaciones en la playa.

La franquicia de Banjo-Kazooie fue tan exitosa que un par de años después sacaron una de las mejores secuelas en mi opinión para videojuegos con “Banjo-Tooie” que conservaba la misma dinámica pero que contaba con nuevas y emocionantes adiciones (como el poder jugar con Banjo o Kazooie separados o con Mumbo Jumbo). También, cuando surgió el Xbox 360, Rareware lanzó una versión descargarble pare el Xbox live arcade en el 2008. Incluso, al final de Banjo-Tooie se prometía el lanzamiento de un nuevo juego llamado “Banjo-Thirdie”...en su lugar, en cambio, fuimos castigados con el abominable vomito de gato que fue “Banjo-Kazooie: Nuts & Bolts”.

Oh, the horror! Pero bueno, de eso hablaremos en otra ocasión.
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